Dentro de poco tiempo hay que hacer el cambio de armario. Y, antes de que nos demos cuenta, este espacio estará tan colapsado que tendremos que dedicar varios días a guardar la ropa de la temporada actual que debe dar paso a la nueva. En vez de agobiarte con este pensamiento, conviene que te informes cada cuánto tiempo renovar la ropa del armario y qué opciones tienes antes de tirar la ropa.

A todos nos pasa y, de hecho, muchos expertos en moda y complementos hablan de ello. Solo nos ponemos alrededor de un 30% de la ropa que tenemos. El otro tanto por ciento lo usamos o muy poco o casi nada y hay muchos motivos: la guardamos en sitios menos accesibles y, por tanto, nos olvidamos de algunas prendas, escogemos las prendas más cómodas, otras las vinculamos a ciertos momentos o sentimientos, algunas pasan de moda…

Si seguimos ciertos patrones respecto a nuestra ropa tendremos que comprar armarios de dormitorio cada vez más grandes y esto es algo que no está al alcance de todos…

fondo de armario vestidor

Señales que indican que hay renovar la ropa

La vida media de la ropa depende de muchos factores: la calidad del tejido, el tipo de uso que le damos, los lavados… Es habitual que haya prendas que degastemos más que otras, sobre todo cuando la industria textil tiene que abaratar cada vez más costes. Sin embargo, seguro que muchos tenemos ropa desde hace una década y seguimos utilizándola

La ropa de la época del instituto

Hay ropa que marca incluso una etapa de vida y le cogemos un cariño especial. Pero recomendamos dar una segunda vida a esas prendas que tienen una duración de diez años o más. Es probable que la hayamos usado demasiado y el tejido haya perdido calidad y, de no ser así, se tratará de ropa que no nos ponemos por algún motivo.

Pijamas desgastados

Los pijamas desgastados por el paso del tiempo suelen tener esas molestas “pelotillas” debido al exceso de lavados de ropa. Probablemente sean pijamas nada favorecedores y no querremos que nadie nos sorprenda con ellos en una visita o evento inesperado.

Ropa de “por si acaso”

Por si acaso: engordamos, adelgazamos, vamos de fiesta ibicenca, hay algún festival, hay un picnic, hay reunión de directores ejecutivos (pero no trabajamos en ninguna oficina), etc. Los por si acaso son la excusa perfecta para acumular ropa en desuso.

renovar armario ropa

Las camisetas de propaganda

Hay que admitir que podemos dejar una camiseta publicitaria como último recurso. Pero este tipo de camisetas que dejamos para “cuando vayamos a pintar o para dormir y tenga el pijama en la lavadora” suelen acabar en el fondo de un cajón. Y en el peor de los casos pueden quedar ocultas detrás de una balda del armario. Así que es el momento de tirarlas y abandonarlas a su suerte.

Los complementos o artículos que necesitan un arreglo

También son señales de que necesitamos una limpieza del fondo de armario. Si hay muchas prendas que tenemos pendientes de algún apaño y nunca llegamos a tal solución, deja de almacenarlas. Una renovación de armario requiere de algunos sacrificios y este caso es un ejemplo de ello.

La ropa vieja de andar por casa

¿Te has planteado cuánto tiempo consume esta ropa cada vez que hay que hacer un cambio o renovación de armario? Son artículos con los que no querrías salir de casa y, sin embargo, prefieres ponerte para estar por casa. Si ocupan demasiado espacio, plantéate su reemplazo. Tal vez sean tejidos aptos para la limpieza de casa, puesto que es probable que ni siquiera valgan para la caridad.

Ropa interior de varios años

La ropa interior que hace varias temporadas que compramos tendrá diversas señales de desgaste y esto denota pérdida de higiene. Así que repasa tu ropa interior en cada renovación de armario y verás que te sientes más cómodo con estos cambios.

Cuándo hay que hacer el cambio de armario

cambio de armario

El cambio de armario suele hacerse dos veces al año: uno justo antes de la llegada del verano y otro al acercarse el otoño.

La fecha aproximada de cada cambio de armario depende fundamentalmente del clima y las necesidades de cada uno. Por una parte, los más frioleros tienden a acortar el tiempo de uso de la ropa de verano. Por otra parte, los calurosos harán justo lo contrario. Lo importante en este caso es ser previsores y adelantarse a las fluctuaciones del clima.

Así pues, aunque a finales de verano haga bastante calor, recomendamos tener a mano  algunas prendas de entretiempo. En otoño es difícil de predecir el tiempo. Lo mismo ocurre con la llegada del calor: pese a que aún necesitemos algunas chaquetas en primavera, es conveniente desempolvar las camisetas de mangas cortas o algunas prendas que transpiren mejor.